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Rodilleras

La rodillera articulada es un producto que se puede utilizar debido a un tratamiento, también para mejorar el estado de la rodilla durante el entrenamiento deportivo. Cuando la rodilla duele debido a problemas con huesos, luxaciones o traumatismos, el uso de una rodillera articulada permite que esta pueda ir recuperándose poco a poco. Al volver a practicar deporte después de un tratamiento ortopédico, el uso de la rodillera ayuda a prevenir la aparición de nuevas lesiones.

Cuando la rodilla se encuentra débil, es necesario darle la protección adecuada para evitar que cualquier problema se convierta en algo permanente. Existen diferentes tipos de rodilleras articuladas, de esta manera, se adaptan a los distintos problemas que pueden presentar. Así, hay algunas más simples para problemas más leves o más complejas con una sujeción más fuerte que permite inmovilizar limitando los movimientos en la zona afectada.

Gracias a esta sujeción se mantiene un control sobre el movimiento que la rodilla operada o lesionada puede realizar, consiguiendo aliviar el dolor y permitiendo un restablecimiento adecuadoLas rodilleras articuladas son un complemento médico que permite mantener bien sujeta una rodilla que se encuentra debilitada, o para realizar un entrenamiento demasiado intenso que la rodilla por sí sola no podría soportar. Así, sea que necesites un elemento que estabilice y alivie el dolor de tu rodilla, como si la necesitas para poder seguir practicando tu deporte favorito, una rodillera articulada es la mejor opción como tratamiento ortopédico y como protección.

Rodillera estabilizadora

Las rodilleras articuladas son capaces de proteger las rodillas de diferentes problemas como lesiones, luxaciones, esguinces, artritis y ayudan a aliviar las molestias procedentes de un posoperatorio, siendo un elemento que mantendrá la rodilla en perfecta sujeción mientras dure el tratamiento. Se pueden encontrar diferentes tipos de rodilleras dependiendo del uso que se las quieras dar. Una de las opciones son las rodilleras estabilizadoras.

Una rodillera estabilizadora dispone de un sistema lateral que ayuda a inmovilizar la rodilla de manera parcial, limitando los movimientos y favoreciendo la recuperación de la rodilla dolorida. Este tipo de rodillera, es un elemento de protección y alivio para el dolor, es confortable y cómoda de llevar y se ajusta de forma perfecta a la rodilla que necesita ser rehabilitada. Además de ser usada como tratamiento ortopédico, es posible utilizarla mientras se realiza deporte, como ayudante para evitar posibles lesiones durante la práctica.

Cómo usar la rodillera de forma correcta

Dependiendo del uso que se quiera o se necesite dar a la rodillera, es importante acertar con la ortesis adecuada que mejore el rendimiento o alivie el dolor tras una lesión u operación. Para dar con la rodillera articulada perfecta, siempre es mejor contar con las recomendaciones del médico, y seguir los pasos con cuidado para que la rodilla no se vea afectada por movimientos demasiado impetuosos que pueden causar más daño. Una rodillera articulada es un elemento que protege la rodilla en caso de enfermedad, lesión o para evitar fuertes impactos durante la práctica deportiva, de ahí la importancia de escoger la ortesis perfecta para cada problema.